¿Qué Significa Ser Emocionalmente Inmaduro?
La Asociación Estadounidense de Psicología(1) describe la inmadurez emocional como «una tendencia a expresar emociones sin restricciones o de manera desproporcionada con la situación». Es el tipo de respuesta que esperarías de un niño. Por el contrario, la madurez emocional se define como «un nivel alto y apropiado de control y expresión emocional».
¿Por Qué Hay Gente que Son Emocionalmente Inmaduros?

Hay muchos factores que explican por qué algunas personas crecen y son más maduras emocionalmente que otras (2). Algunos de estos factores son:
- Nuestro temperamento: Cuando los niños tienen un temperamento difícil, es más probable que sus padres sean más duros con ellos, lo que puede influir en cómo desarrollan su competencia emocional.
- Cómo hablan sobre emociones los padres: Los padres que hablan más sobre las emociones tienden a tener hijos que son más competentes emocionalmente.
- Expresividad emocional de los padres: Los padres que expresan sus emociones de manera efectiva, tanto verbal como no verbal, tienen hijos que tienden a ser más competentes emocionalmente.
- Reacciones de los padres ante la expresión de emociones de sus hijos: cuando los padres permiten y alientan a sus hijos a expresar sus emociones, es más probable que sus hijos se vuelvan más competentes emocionalmente.
- Clima emocional en la familia: Algunas familias son cálidas y afectuosas mientras que otras son frías y distantes. En general, es más fácil para los niños desarrollar un alto nivel de competencia emocional cuando viven en una familia cálida y afectuosa, donde se sienten valorados, escuchados y se tienen en cuenta sus emociones.
Unas Palabras de Precaución Antes de Continuar
El término «padre emocionalmente inmaduro» proviene de un libro escrito por la terapeuta Lindsay Gibson, PsyD. Este libro se publicó en 2015, pero de repente este año encontró una audiencia nueva y joven. El libro ha estado circulando recientemente en las redes sociales y se ha convertido en un éxito de ventas de Amazon en la categoría de relaciones entre padres e hijos adultos.
Como resultado, miles de personas en Tik Tok, Reddit e Instagram se están “diagnosticando” entre sí. Suponen que todo lo que va mal en la vida del otro se debe a que tienen padres emocionalmente inmaduros. Sin embargo, esta explicación puede resultar demasiado simplista. Podemos terminar culpando a nuestros padres de todo lo que está mal en la vida del otro. Es importante tener cuidado de no utilizar el lenguaje psicológico a la ligera. Si usted o alguien que conoce cree que puede tener un padre emocionalmente inmaduro, lo mejor que puede hacer es comentarlo con un profesional.
Ten en cuenta que no existe ninguna investigación sobre el tema de los padres emocionalmente inmaduros. La información que estás a punto de leer está basada en el libro del Dr. Gibson. El libro, a su vez, se basa en su experiencia clínica.
¿Quiénes Son Padres Emocionalmente Inmaduros?
Los padres emocionalmente inmaduros no han desarrollado las habilidades emocionales necesarias para afrontar la paternidad de forma eficaz. Se ocupan de las necesidades materiales de sus hijos, pero luchan por satisfacer las necesidades emocionales de sus hijos y por conectarse verdaderamente con ellos. Están ahí para sus hijos, pero sólo de manera práctica.
Señales de Padres Emocionalmente Inmaduros

- Egocentrismo: los padres inmaduros son egocéntricos y anteponen sus propias necesidades a las de sus hijos.
- Ensimismamiento
- Falta de empatía: Esto significa que les resulta difícil relacionarse con las experiencias, pensamientos y emociones de otras personas. Como resultado, no pueden reconocer cómo sus propias emociones y comportamientos impactan a quienes los rodean, incluidos sus hijos.
- Dificultad para establecer intimidad emocional
- Falta de autorreflexión: esto hace que sea poco probable que se disculpen o asuman responsabilidad por sus acciones.
- Se enfrentan a la realidad negando, descartando o distorsionando todo lo que no les gusta.
- Límites inconsistentes o inexistentes: los padres que son emocionalmente inmaduros pueden esperar que su hijo les cuente todo y enojarse mucho cuando se niegan a hacerlo. Pueden ser fríos y distantes. O pueden saltar entre ambos extremos.
Algunas personas piensan que las personas emocionalmente inmaduras son narcisistas (3), pero no es así. Algunas personas emocionalmente inmaduras pueden ser narcisistas, pero estos dos términos no significan lo mismo. Las madres o los padres narcisistas no son necesariamente inmaduros emocionalmente.
Tipos of Padres Emocionalmente Inmaduros
- Reactivos: Suelen ser volátiles y tienen problemas para regular sus emociones. Se dejan llevar por sus sentimientos. Sus hijos van con mucho cuidado para evitar hacerles estallar. Muchas veces son sus hijos quienes tienen que calmar y estabilizar a sus padres. Su imprevisibilidad hace que el hogar sea estresante e impredecible.
- Pasivo: Pueden ser “divertidos”, pero cuando el niño muestra su vulnerabilidad, se alejan porque su vulnerabilidad es demasiado para ellos. Ignoran los conflictos, el estrés o las emociones difíciles. Es fácil llevarse bien con ellos, pero no logran defenderse a sí mismos ni a sus hijos y no mantienen conversaciones abiertas y honestas.
- Emocionalmente ausente: actúan como si su hijo no existiera. El niño puede crecer pensando que no son importantes.
- Críticos o Impulsados: Están muy involucrados en la vida de sus hijos, pero les falta empatía hacia ellos. Estos padres son perfeccionistas y a menudo critican todo lo que hacen sus hijos.
¿Quiénes Son los Hijos de Padres Emocionalmente Inmaduros?
Son los hijos de padres que son emocionalmente inmaduros. Sus características suelen ser:
- Luchan por construir relaciones saludables.
- Tienen baja autoestima.
- Tienen problemas para confiar en los demás.
- Tienen dificultades con la intimidad emocional.
- Les resulta difícil establecer límites (4).
- Pueden ser más maduros que sus padres y terminar convirtiéndose en el padre de la relación. Este proceso se llama «parentificación».

¿Cómo Afrontan los Hijos Adultos la Situación de sus Padres Emocionalmente Inmaduros?
Tienden a afrontar la situación utilizando dos mecanismos:
- Internalizar: Suelen pensar que todos los problemas son culpa suya. Es probable que den mucho sin pedirlo, se sientan más culpables y sean más introspectivos.
- Exteriorizar: No asumen responsabilidades porque creen que los problemas no son culpa suya. No creen que sea su deber resolver esos problemas. Es más probable que busquen consuelo en fuentes externas como el alcohol y las drogas. Esperan ayuda de los demás y es más probable que actúen impulsivamente.
Cómo Lidiar con unos Padres Emocionalmente Inmaduros
- Concéntrate en ti mismo. Puedes decidir qué es lo que no te gusta de tu relación con tus padres y trabajar para cambiarlo. Reconoce que no podrás cambiar a tus padres a menos que ellos trabajen en sí mismos. Trabaja en ti mismo y deja de lado las cosas que no puedes cambiar.
- Establece límites. Si sientes que tus padres se están excediendo, díselo de manera firme pero tranquila.
- Sal de tu antiguo rol. Todos tenemos roles dentro de nuestra familia. Considere cuál es su rol y si no se siente cómodo con él, aléjese de él.
- Obtenga asesoramiento profesional: un consejero familiar puede ayudarte a tí y a tus padres a aprender a relacionarse de una manera más positiva. En REC Parenting podemos encontrar el terapeuta adecuado para todos. Contáctanos!
Para Terminar…
No deberíamos ver la inmadurez emocional como un defecto de carácter. Más bien deberíamos verlo como un indicador de que esa persona no aprendió las herramientas para gestionar sus emociones de forma eficaz mientras crecía. Manten una mentalidad compasiva ayudará a tu relación con un padre emocionalmente inmaduro o cualquier otra persona emocionalmente inmadura que esté a su alrededor.
En REC Parenting nos apasiona ayudar a los padres a criar hijos emocionalmente competentes. Si quieres consejo sobre este tema, ponte en contacto conmigo. Estamos aquí para ayudarte.
Tenemos más material sobre este tema:
- Masterclass de la Profesora Harriet Tenenbaum: Fostering Emotional Intelligence in Children: A Guide for Parents.
- Artículo: Fostering Emotional Intelligence in Children: A Guide for Parents
Un abrazo,
Ana
References
American Paediatrics Association
(1) Aznar, A., & Tenenbaum, H.R. (2013). Spanish parents’ emotion talk and their children’s understanding of emotion. Frontiers in Developmental Psychology, 4. https://doi.org/10.3389/fpsyg.2013.00670
(2) Miller, J. D., Lynam, D. R., Hyatt, C. S., & Campbell, W. K. (2017). Controversies in narcissism. Annual review of clinical psychology, 13(1), 291-315. https://doi.org/10.1146/annurev-clinpsy-032816-045244
(3) Karl, K., & Peluchette, J. (2016). Breaking boundaries and leaving bad impressions: Toward understanding workplace encounters with helicopter parents. Journal of Organizational Psychology, 16(1).
Una de las habilidades más importantes que podemos enseñar a nuestros hijos es la competencia emocional. Los niños que son emocionalmente competentes suelen ir mejor en el colegio, tienen más amigos, se llevan mejor con sus profesores y suelen ayudar más a los demás.
¿Qué es exactamente la competencia emocional? Es la habilidad de entender, expresar y regular nuestras emociones. Los padres podemos ayudar a nuestros hijos a ser emocionalmente competentes hablando sobre emociones con ellos. Cuanto más hablemos sobre emociones con nuestros hijos, más emocionalmente competentes serán.
¿Cómo hablar con tu hijo sobre emociones? Aquí te dejamos algunas ideas:
Estoy aquí para tí, sientas lo que sientas
Los niños experimentan muchas emociones y a veces estas emociones están acompañadas por culpa o vergüenza. Imaginemos, por ejemplo, que un niño está increíblemente celoso porque su mejor amigo entró en el equipo de fútbol del colegio y él, no. También puede sentirse avergonzado o culpable porque sabe que no debería estar celoso. Si le decimos que estamos a su lado sin importar lo que él sienta, le estamos permitiendo sentir lo que sea que esté sintiendo. De esta manera puede que se abra y discuta sus sentimientos con nosotros o con otras personas. Esto es increíblemente positivo para su salud mental
¿Por qué te portas así? Pensemos en cómo te sientes.
La forma en que nos comportamos es el resultado de nuestras emociones. Por lo tanto, es importante que ayudemos a nuestros hijos a entender que dependiendo de cómo se sientan, se comportarán de una u otra manera. Por ejemplo, si explicamos a nuestro hijo adolescente que cuando no duerme lo suficiente, se vuelve muy irritable, puede elegir no acostarse antes (como suelen hacer los adolescentes), pero al menos será consciente de este vínculo entre sus emociones y su comportamiento. Ahora al menos tiene la información para decidir si cuando tenga un día importante por delante, quiere irse a dormir temprano.
Lo que sientes ahora mismo no durará para siempre.
A veces los niños experimentan sentimientos negativos intensos (por ejemplo, tristeza, ira, celos…) y piensan que se sentirán así para siempre. Es muy importante enseñarles que los sentimientos no duran para siempre, y que su intensidad disminuye con el paso del tiempo. Esta es una idea muy importante que debemos enseñar a los niños porque a veces se sienten muy mal y creen que esas emociones nunca desaparecerán. Al decirles que esos sentimientos no durarán para siempre, les estamos protegiendo contra comportamientos perjudiciales como las autolesiones.
Está bien sentir lo que sientes.
Niños y adolescentes quieren encajar en el grupo. Necesitan sentir que son ‘normales’. Al decirles que no hay nada raro en lo que están sintiendo, estamos normalizando sus emociones y les estamos haciendo sentir que no son unos ‘bichos raros’.
Algo que tiende a ayudar a los niños es decirles que recuerdas sentirte de esa misma manera cuando tenías su edad. Cuando mi hijo tenía unos ocho años, pasó por un período en el que los domingos por la noche le entraba angustia cuando pensaba en la semana escolar que tenía por delante. Al decirle que yo también me sentía así cuando era pequeña, él normalizó sus emociones y aunque no dejó de sentirse así, le parecía que no era nada raro y que no pasaba nada por sentirse así.
No dejes que tus sentimientos te controlen.
Hasta cierto punto, podemos controlar nuestros sentimientos. Esto se llama regulación de emociones y la mejor manera de hacerlo, es cambiando la forma en la que pensamos sobre lo que estamos sintiendo. Por ejemplo, si un adolescente se muda de ciudad porque su madre ha cambiado de trabajo, probablemente sentirá una mezcla de tristeza, ira y ansiedad. La mejor manera de controlar esos sentimientos es ayudarle a considerar su evaluación de la situación, algo que sí puede controlar. Podemos decirle que tiene dos opciones: Una es no hacer nada y seguir sintiéndose mal. La otra opción es reconocer que aunque él no ha elegido mudarse, puede ser una nueva oportunidad para conocer una nueva ciudad, y hacer más amigos. Tenemos que recordar a nuestros hijos que podemos controlar cómo evaluamos las situaciones por las que estamos pasando. La situación que están experimentando puede no ser su elección, pero cómo evalúan esa situación sí es su elección.
Pongamos un nombre a ese sentimiento
Muy a menudo y especialmente en el caso de los niños pequeños, experimentan emociones pero no saben cómo nombrarlas. Es importante que les ayudemos a poner etiquetas a sus emociones porque los niños tienden a sentirse mejor simplemente haciéndo este simple ejercicio. El etiquetado de emociones también ayuda a los niños a entender la causa de esa emoción, y la próxima vez que se sientan de esa manera, comprenderán mejor lo que está pasando.

Así que, recuerda que es muy importante discutir emociones con tus hijos. Cuanto más hagas esto, más emocionalmente competentes serán tus hijos. No olvides que la competencia emocional es una habilidad super importante para tener en la vida. Cuanto más emocionalmente competentes sean los niños, mejor les irá en la vida.
Si te interesa este tema, tienes muchas más información en la masterclass de la Dra. Harriet Tenenbaum.
Espero que este artículo te ayude. Si tiene preguntas o comentarios, mándanos un email.
Un saludo,
Ana