El agotamiento parental se puede reducir y, en ocasiones, prevenir. La prevención depende más del apoyo, el contexto y las expectativas realistas que de las técnicas de crianza. Cuando se reducen las exigencias y se aumentan los recursos —a nivel social, familiar y laboral—, el riesgo de agotamiento parental disminuye significativamente.
¿Por Qué Es Esta Pregunta Importante?

Muchos padres se hacen esta pregunta porque ya han experimentado el agotamiento y no quieren volver a experimentarlo. Otros se la preguntan porque están cansados y empiezan a sentirse hartos de la crianza, y quieren evitar llegar al límite.
Por lo general, el miedo subyace a esta pregunta: «¿Significa que he fracasado si experimento agotamiento parental?«. Ten la seguridad de que experimentar agotamiento parental no significa que hayas fracasado. Nos puede pasar a cualquiera.
Lo Que Nos Dice la Investigación
Las investigaciones sobre el síndrome de burnout parental muestran que éste aparece cuando existe un desequilibrio crónico entre:
- Recursos: tiempo, apoyo…
- Demandas: logísticas, emocionales, relacionales cognitivas…
Factores productivos importantes son:
- Expectativas realistas de la crianza: abandona el intento de ser el padre perfecto o de convertirte en un padre mártir
- Distribución justa de las responsabilidades
- Apoyo práctico y social: encuentra tu tribu y comparte la carga de trabajo
- Un sentido de elección y agencia
- Oportunidades de recuperación psicológica
Prevenir el agotamiento no consiste en convertirse en un padre más tranquilo o mejor, sino en replantear la manera en que estás enfocando la crianza y conseguir más y mejore recursos.
Por Qué la Prevención del Síndrome de Burnout a Menudo Se Plantea de Forma Incorrecta
Con frecuencia se les dice a los padres que si sufren de agotamiento es porque lo están haciendo mal. Esto no es así. En REC Parenting no creemos en este enfoque porque solo genera más culpa en los padres y porque además no está apoyada en la evidencia.
¿Qué Factores Aumentan el Riesgo de Agotamiento Parental?
Las investigaciones muestran que algunos padres corren un mayor riesgo de sufrir agotamiento:
- Los que quieren ser perfectos
- Los que tienen menos recursos
- Las madres en general
- Las madres que experimentan depresión posparto
- Los solteros
- Los que son emocionalmente inestables
- Los que no son organizados
- Los que viven en sociedades individualistas: la prevalencia en estas sociedades aumenta de un 5% a un 9%
- Los de niños neurodivergentes, con enfermedades crónicas o con necesidades especiales
Cómo Prevenir de Manera Realista

Es imposible eliminar todo el estrés de nuestra vida, pero podemos crear defensas para protegernos contra él:
- Encuentra tu tribu
- Obtener apoyo profesional: la terapia cognitivo-conductual (TCC) tiende a funcionar.
- Redistribución de la carga mental y las responsabilidades: una distribución es un fuerte predictor del agotamiento parental
- Reducir las exigencias: dejar ir expectativas que no son realmente necesarias, simplificar expectativas y rutinas…
- Repensar las expectativas poco realistas de la crianza: abandonar la idea de ser perfecto, dejar de compararse con otros padres…
- Crear espacios para la recuperación psicológica: tener tiempo sin exigencias y momentos de elección
¿Es Siempre Posible Prevenir el Agotamiento Parental?
Lamentablemente, no siempre. Las medidas de prevención reducen el riesgo de desarrollar agotamiento, pero no lo eliminan por completo. Incluso los padres que se sienten apoyados pueden desarrollar agotamiento durante períodos muy estresantes.
Un Último Mensaje
El agotamiento parental no siempre se puede prevenir. A menudo, para prevenirlo, necesitamos cambiar algo en nuestro entorno: necesitamos más ayuda, redistribuir la carga mental o tener tiempo para cuidarnos. Y no siempre es posible cambiar nuestro entorno.
Si tienes dificultades, estamos aquí para apoyarte. Ponte en contacto con nosotros.
Lecturas relacionadas
Este artículo forma parte de la Guía Completa sobre el Agotamiento Parental de REC Parenting, donde exploramos qué es el agotamiento parental, cómo se desarrolla, cómo afecta a toda la familia y las medidas para abordarlo eficazmente.
El síndrome de agotamiento parental o parental burnout es un estado de agotamiento emocional y físico abrumador debido al estrés crónico de la crianza, que genera sentimientos de irritabilidad, ineficacia, desapego de los niños y pérdida del disfrute de la vida familiar. El agotamiento parental no es el estrés parental «típico». El agotamiento parental impide a los padres afrontar la situación.
Cómo Entendemos el Síndrome de Agotamiento Parental en REC Parenting

En REC Parenting, vemos con frecuencia a padres (especialmente madres) que experimentan agotamiento. Lo experimentan no porque estén haciendo algo mal ni porque sean débiles, sino porque, lamentablemente, nuestra sociedad no apoya a los padres. El síndrome de agotamiento parental no es un fracaso personal, sino una respuesta a un entorno marcado por la presión constante, las cargas mentales que deben afrontarse en solitario y la falta de apoyo.
Vemos padres que dedican todo su tiempo y energía a sus hijos. Tanto que descuidan sus propias necesidades y llegan a un punto en el que no les queda nada más que dar. Y lo es que peor, muchos padres sienten que sentirse así es parte normal de la crianza mientras que otros se avergüenzan de estar tan cansados y no entienden por qué no disfrutan criando a sus hijos.
Creemos firmemente que el agotamiento parental tiene más que ver con la estructura de la sociedad que con un tema personal. Esto implica que debemos eliminar la culpa personal de la ecuación.
Lo Que Dice la Psicología y la Investigación sobre el Síndrome de Agotamiento Parental
Sentir estrés es normal, común, e incluso necesario. El agotamiento parental es algo diferente. Es diferente del estrés parental, el agotamiento y la depresión. El agotamiento parental ocurre cuando el estrés parental impide a los padres afrontar la situación. Cuando los padres carecen de los recursos necesarios para gestionar las exigencias de la crianza, pueden desarrollar agotamiento parental.
El agotamiento parental se caracteriza por tres características principales:
- Agotamiento intenso: físico, emocional o ambos.
- Sentirse emocionalmente distante del hijo.
- Dudar de la propia capacidad para ser un buen padre.
Los padres se sienten agotados con solo pensar en su rol como padres. Como resultado, se distancian gradualmente de sus hijos. Se involucran cada vez menos y, al final, sus interacciones con sus hijos se limitan a cuestiones logísticas (por ejemplo, «Te recojo a las 5»). En consecuencia, los padres empiezan a sentir que no son buenos padres y su relación con sus hijos se ve dañada. Sienten que no están siendo los padres que quisieran ser. Todos podemos experimentar estos síntomas en algún momento. Pero cuando un padre sufre de agotamiento, los experimenta con frecuencia y de forma intensa.
A menudo, se piensa que el agotamiento parental solo afecta a las madres, pero no es así en absoluto. Hay una razón por la que lo llamamos «agotamiento parental» y no «agotamiento maternal». Es cierto que las madres son las que corren mayor riesgo, ya que son las que se suelen encargar de los niños y las que llevan la mayor parte de la carga mental, pero los padres también pueden sufrir agotamiento.
De hecho, algunos estudios sugieren que los padres pueden ser aún más vulnerables al agotamiento parental, quizás porque los roles de género tradicionales los han dejado menos preparados para los desafíos del cuidado infantil y pueden sentirse menos capaces de buscar apoyo emocional y práctico. Las investigaciones también sugieren que las consecuencias del agotamiento parental, como aislarse del hijo o tener fantasías de escape, son más graves en los padres que en las madres.
Dado que la investigación sobre el agotamiento parental es aún bastante reciente, no existen muchos estudios que examinen su desarrollo. Un estudio reciente muestra que el agotamiento parental no aparece de repente, sino que es el resultado de un largo proceso. Este proceso tiene tres etapas:
1) Agotamiento emocional: El padre o la madre siempre está cansado, incluso a primera hora de la mañana, al darse cuenta de que debe pasar un día más con su hijo. Puede sentir que no tiene nada más que ofrecer.
2) Distanciamiento emocional: El padre o la madre se involucra cada vez menos en la vida de su hijo. Hace lo mínimo para mantenerlo alimentado, limpio y seguro.
3) Pérdida de satisfacción en su rol parental: El padre o la madre siente que ya ha tenido suficiente. No encuentra alegría en sus hijos y siente que no puede seguir adelante.
¿Por Qué el Síndrome de Agotamiento Parental Es Común Hoy enD?
El término «síndrome de burnout parental» existe desde la década de 1980, pero no se realizó ninguna investigación significativa al respecto hasta los últimos años, por lo que todavía esta calando en la conciencia pública. Por lo tanto, a pesar de ser una condición relativamente común (el 5 % de los padres en todo el mundo la padecen), aún no se habla mucho de ella ni se entiende bien.
El aumento del agotamiento parental está relacionado con factores estructurales y sociales más amplios:
- Estamos criando a nuestros hijos de manera muy intensiva.
- La carga mental recae en las madres, incluso cuando ambos miembros de la pareja trabajan fuera de casa.
- Falta de equilibrio entre la vida laboral y personal.
- Intentar alcanzar el mito de la madre perfecta.
- Madres que se sienten solas porque no tienen una red de apoyo
- El enfoque en la productividad tan prevalente en la sociedad actual.
Todos estos factores han hecho que el agotamiento parental sea más común. Hoy en día, la crianza es intensa y, cuando los padres no cuentan con el apoyo necesario, es normal que se sientan agotados. Por lo tanto, la idea de que el agotamiento parental no es real, que son solo quejas de los millennials, no se corresponde con la realidad.
Aunque, como hemos mencionado, el síndrome de burnout parental está vinculado a factores sociales, hay padres con mayor riesgo de padecerlo:
- Padres de niños neurodivergentes, con enfermedades crónicas o necesidades especiales
- Padres que aspiran a la perfección
- Padres de bajo nivel socioeconómico
- Padres con bajo nivel de alfabetización
- Madres
- Madres que experimentan depresión posparto
- Padres solteros
- Padres con inestabilidad emocional
- Padres poco conscientes (tendencia a ser organizados, responsables, disciplinados y centrados en objetivos)
- Padres de países individualistas: la prevalencia del síndrome de burnout parental aumenta del 5 % al 9 %
Señales Comunes del Síndrome de Agotamiento Parental
Cada persona experimenta el agotamiento parental de forma diferente, pero los signos comunes son:
- Mayor irritabilidad
- Fatiga que no desaparece con el descanso
- Dificultad para disfrutar incluso de momentos tranquilos y alegres
- Sensación constante de estar al límite
- Culpa constante por no ser el padre perfecto
Los padres que experimentan agotamiento tienen un mayor riesgo de experimentar ideas suicidas y de escape, así como de problemas como el abuso de sustancias y dificultades para dormir. También puede provocar una disminución de la satisfacción vital y síntomas depresivos.
Hasta el momento, existen dos pruebas psicológicas que miden el agotamiento parental: el Inventario de Agotamiento Parental (PBI) y la Evaluación de Agotamiento Parental (PBA). El PBA examina cuatro factores:
- Distanciamiento emocional de los hijos
- Sentimientos de hartazgo con el rol parental
- Contraste con la forma en que el padre/madre solía ser y deseaba ser
- Agotamiento relacionado con el rol parental
Cómo el Síndrome de Agotamiento Parental Afecta a los Niños y a la Vida Familiar

Es importante comprender que el agotamiento parental no solo afecta al padre o la madre, sino también a su cónyuge e hijos.
El padre o la madre que sufre agotamiento parental tiene dificultades con su propia salud mental y corre un mayor riesgo de desarrollar otros problemas de salud mental, abandonar a la familia y suicidarse.
El agotamiento parental es negativo para los hijos porque, cuando los padres están estresados, su capacidad para regular sus emociones, su paciencia y su capacidad para comunicarse con sus hijos empeoran. Los padres con agotamiento tienen un mayor riesgo de ser negligentes o violentos con sus hijos. La violencia parental puede ir desde agresiones físicas o psicológicas leves hasta graves. Sus hijos son más propensos a experimentar problemas de salud mental y de comportamiento, y a tener un peor rendimiento escolar.
El agotamiento parental también afecta al cónyuge. Aumenta la intensidad y la frecuencia de los conflictos conyugales, reduce la calidad de vida de los miembros de la familia y tensa las relaciones familiares. Los padres que experimentan agotamiento también son menos propensos a querer tener más hijos.
Por lo tanto, prevenir el síndrome de burnout parental es fundamental. No debemos esperar a que los padres lo experimenten para abordarlo. Por eso, los padres deben saber qué es el síndrome de burnout parental para que puedan tomar las medidas necesarias para protegerse, identificarlo y buscar ayuda oportuna.
Preguntas Frecuentes sobre el Síndrome de Agotamiento Parental
En nuestro trabajo con familias, solemos escuchar estas preguntas:
- ¿Qué es el síndrome de burnout parental y cómo sé que lo padezco?
- ¿Se puede prevenir el síndrome de burnout parental?
- ¿Es normal sentirse agotado si quiero mucho a mis hijos?
- ¿El síndrome de burnout parental es más común en las madres que en los padres?
- ¿Cómo afecta el síndrome de burnout parental a los niños?
- ¿Cómo puedo recuperarme del síndrome de burnout parental?
¿Qué No Suele Ayudar? (Aunque a Menudo Se Piensa que Sí)
• Romantizar la resiliencia: la idea de que los buenos padres «aguantan» y siguen adelante pase lo que pase no es útil cuando se lucha contra el agotamiento.
Tratar el agotamiento parental como un problema individual: como ya hemos visto, algunos padres tienen un mayor riesgo de experimentar agotamiento parental, pero esto no significa que sean los únicos que lo experimentan. Ante todo, el agotamiento parental es un problema social.
Consejos genéricos como «cómo organizarse mejor».
Añadir más presión pensando que es autocuidado: parece que hoy en día el autocuidado se ha convertido en una obligación más: hay que llevar un diario, tomar medicamentos, ayunar… Añadir más cosas a la lista de tareas probablemente no mejorará el agotamiento. El autocuidado es crucial para los padres, pero no debe verse como una obligación más.
Lo Que Realmente Ayuda (Basado en la Experiencia y la Evidencia)
• Encontrar tu tribu
• Buscar apoyo profesional: la terapia cognitivo-conductual (TCC) suele funcionar.
• Redistribuir la carga mental y las responsabilidades
• Reducir las exigencias
• Replantearse las expectativas poco realistas sobre la crianza
La buena noticia es que el agotamiento parental se puede regular. Al abordar el equilibrio entre los factores estresantes y los recursos, las investigaciones demuestran que los síntomas del agotamiento parental pueden mejorar, junto con los niveles de hormonas del estrés asociados. Así que, si te sientes agotado y abrumado, no dudes en contactar con un amigo de confianza, un familiar o un profesional y obtener el apoyo que necesitas para volver a disfrutar de la vida familiar. El objetivo es cambiar la forma en que criamos a nuestros hijos para que sea sostenible y que la disfrutemos.
Un Mensaje Importante para los Padres
La crianza de los hijos nunca fue pensada para hacerse en solitario. Si te sientes agotado, no significa que estés fracasando. Significa que necesitas más apoyo y reevaluar tu forma de criar a tus hijos. Estamos aquí para apoyarte. Ponte en contacto con nosotros si crees que estás experimentando agotamiento parental.
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Referencias
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«¿Tienes algún consejo para padres solteros? Soy padre soltero desde que mi novia se fue y lo estoy pasando mal (tampoco tengo familia en el estado).»

Siento saber que lo estás pasando mal pero no me sorprende en absoluto. Si criar a tus hijos en pareja difícil, criarlos solos lo es aún más.
Ahora te resulta especialmente difícil porque todo es nuevo y tú y tu hijo necesitáis adaptaros a esta nueva situación. Piensa que, a medida que te acostumbres, las cosas serán más fáciles.
Dices que no tienes familia cerca. Necesitas encontrar tu tribu. Si tu hijo va a la guardería o al colegio, ¿hay algún padre con el te puedas apoyar mutuamente? ¿O quizás algún vecino con niños? Podríais organizar turnos para llevar a los niños al colegio o a otras actividades, para que los niños jueguen o hagan los deberes, así cuando no sea vuestro turno para cuidar de los niños tendréis tiempo para vosotros y para ocuparos de otras tareas.
Hay muchas madres y padres en tu situación. Según el Pew Research Center, entre el 25 % y el 30 % de los niños menores de 18 años en EE. UU. viven en hogares monoparentales. En general, las investigaciones no suelen encontrar diferencias entre los niños que viven con dos padres y los que viven con uno. Intenta encontrar padres en tu misma situación. Existen comunidades online de padres solteros a las que podrías unirte, y quizás también haya grupos de padres solteros en tu zona.
Los padres solteros cargan con la responsabilidad de tomar decisiones difíciles sobre la crianza de sus hijos. Por eso es importante que comprendas la importancia de los padres para no angustiarte por decisiones que no tienen tanta importancia. ¿Qué es importante para el desarrollo infantil? El factor más importante para predecir el desarrollo infantil es que el niño tenga una buena relación con sus padres. A los niños les suele ir mejor cuando sus padres son cariñosos, atentos y establecen límites claros y consistentes. Por eso, a los niños con padres democráticos les suele ir mejor que a los hijos de padres que prefieren otros estilos de crianza. Por lo general, las pequeñas decisiones que preocupan a los padres no influyen mucho en el desarrollo de su hijo. El futuro de tu hijo no depende totalmente de ti. Concéntrate en la calidad de tu relación. Dale mucho amor y establece límites consistentes. Intenta no preocuparte por cada decisión que tomes, porque lo más probable es que no importe a largo plazo.
Ser padre o madre soltero puede ser especialmente duro para tu salud mental. Es importante que te cuides para controlar el estrés y evitar el agotamiento. Recuerda que, como padres, cuando cuidas de ti mismo, estás cuidando de tu hijo. Tu hijo necesita que estés fuerte y sano. Establece límites, pide ayuda y recuerda que no necesitas ser el padre perfecto. El padre perfecto no existe, todos cometemos errores y no es el fin del mundo.
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Os deseo todo lo mejor.
Un abrazo,
Ana
Todos los padres sabemos que la paternidad es una experiencia preciosa y difícil a la vez, y que a veces podemos sentirnos totalmente sobrepasados. Pero, ¿qué sucede si experimentas demasiado estrés durante demasiado tiempo y no tienes los recursos para afrontarlo? Es entonces cuando podemos desarrollar algo llamado «agotamiento parental o burnout parental»: cuando el estrés parental crónico nos deja agotados, desconectados de nuestros hijos y sin ser los padres que nos gustaría ser (1).
El término «agotamiento parental» existe desde la década de 1980, pero no hubo ninguna investigación significativa al respecto hasta los últimos años, con lo cual todavía no se ha instalado en la conciencia pública. Por lo tanto, a pesar de ser una condición relativamente común (el 5% de los padres en todo el mundo sufren agotamiento) (2), aún no es un concepto bien entendido.
Dado lo negativo que puede ser el agotamiento parental tanto para los padres como para los hijos, es muy importante que generemos conciencia al respecto. Un buen lugar para comenzar es el útil artículo de la Dra. Ana Aznar, y en este artículo, vamos a desmitificar algunos de las creencias más comunes sobre el agotamiento parental.
Mito #1: Sólo Afecta a Madres

El mito más común es que el burnout parental solo afecta a las madres, pero ese no es en absoluto el caso: hay una razón por la que lo llamamos «burnout parental» y no «burnout maternal». Las madres pueden ser las que corren mayor riesgo, ya que suelen tener el mayor contacto con los niños y soportan una cantidad desproporcionada de la carga mental, pero los padres también pueden agotarse, y lo hacen.
De hecho, algunos estudios sugieren que los padres pueden ser incluso más vulnerables al agotamiento parental (3), tal vez porque los roles de género tradicionales han dejado a los padres menos preparados para los desafíos del cuidado infantil y los hombres pueden sentirse menos capaces de buscar apoyo emocional y práctico. La investigación también sugiere que las consecuencias del agotamiento parental, como alejarse de su hijo o tener fantasías de escape, también son más graves en los padres que en las madres.
Mito #2: Sólo Afecta a Padres de Niños Pequeños
Si bien puede ser agotador tener que lidiar con rabietas, comportamientos selectivos al comer y noches de insomnio, el burnout parental no solo afecta a los padres de niños pequeños: puede ocurrir en cualquier etapa de la crianza cuando los recursos de los padres no son suficientes para cubrir el estrés que sufren.
Los padres de niños mayores pueden sufrir el mismo estrés aunque las necesidades de sus hijos sean otras. Las tareas de la paternidad cambian a medida que los niños crecen: los padres de adolescentes se enfrentan a más desafíos emocionales y psicológicos, como cambios de humor, dificultades con los compañeros, comportamientos de riesgo y problemas escolares. No es sorprendente que los padres de niños mayores y adolescentes informen que sienten más formas emocionales que físicas de agotamiento.
Mito #3: Sólo Afecta a los Padres de Niños con Necesidades Especiales

Si bien es cierto que tener un hijo con necesidades especiales es un factor de riesgo para el aumento del estrés y el burnout parental, ningún factor de riesgo es suficiente para desencadenar el burnout por sí solo. A menudo, los factores de riesgo más impactantes tienen más que ver con los padres o el sistema familiar que con los hijos, como el perfeccionismo de los padres, las dificultades con la regulación emocional, la falta de apoyo social o la desorganización del hogar.
Y esto es una buena noticia: estos son factores que probablemente sean mucho más fáciles de cambiar y que se pueden abordar con un terapeuta o un coach.
Mito #4: No Es Real, Son los Millennials Quejándose
Los millennials no inventaron el término «burnout parental». De hecho, el primer libro sobre el agotamiento parental es de 1983, una época en la que los millennials mayores eran apenas unos bebés.
Es probable que estemos escuchando el término ahora por dos cosas: podría decirse que las presiones sobre los padres han aumentado en los últimos 40 años a medida que la cultura parental dominante se ha vuelto más «centrada en el niño, guiada por expertos, emocionalmente absorbente, intensiva en mano de obra y económicamente costosa» (4), lo que ha hecho que el agotamiento parental sea más común.
Y en segundo lugar, porque somos más conscientes y estamos más abiertos a hablar sobre la salud emocional y mental que en generaciones anteriores. El estigma en torno a hablar sobre el agotamiento parental realmente disminuyó durante los confinamientos por el Covid-19, cuando la mayoría de los padres se sentían agotados. Un aspecto positivo de esa época fue que la literatura de investigación sobre el agotamiento parental creció rápidamente y muchos de nosotros lo experimentamos, lo que, con suerte, conducirá a un mejor apoyo para los padres en el futuro.
Mito #5: Sólo Afecta a los Padres Que Están Sólos
Como descubrimos con el Mito n.° 3, un solo factor de riesgo no es suficiente para causar burnout parental. Se trata del equilibrio entre los factores estresantes y los recursos con los que cuentas. No tener una pareja que sea co-padre es definitivamente un desafío, pero eso no significa que tener una pareja que sea co-padre haga la vida más fácil. De hecho, en un estudio, se descubrió que las madres solteras estaban menos agotadas emocionalmente que las madres con pareja que calificaron a su pareja como no disponible o solo moderadamente disponible (5).
Los padres y madres solos pueden ser más vulnerables al agotamiento, no solo por estar solos, sino porque son más propensos a experimentar factores de riesgo relacionados, como falta de tiempo libre, menor seguridad financiera y mayor carga mental. Sin embargo, un padre o madre solo con un buen sistema de apoyo y estrategias de afrontamiento no necesariamente tiene más probabilidades de sufrir agotamiento que un padre o madre con una pareja que es co-padre.
Mito #6: Es Más Común en Padres con Pocos Recursos

Solemos ver la desventaja social y económica como un factor causal en muchas condiciones de salud mental, pero eso no es lo que encontramos con el burnout parental. Por el contrario, la investigación muestra que tiende a suceder más en familias bien educadas y adineradas (6).
Necesitamos más investigación para entender por qué este es el caso. Podría estar relacionado con rasgos de personalidad: estos padres podrían estar más centrados en el logro y ser más perfeccionistas, presionándose indebidamente a sí mismos y a sus hijos, o siendo hiperconscientes de todos los consejos para padres y tratando de ejecutarlos a la perfección. O podría ser que estas familias tengan más probabilidades de haberse alejado de sus familias de origen y ciudades natales para trabajar y estén más aisladas.
Mito #7: Es Más Común en Padres Que Trabajan Mucho
Quizás hayas pensado en los padres que trabajan muchas horas (o tú eres uno de ellos) y te hayas preguntado si están más estresados porque trabajan tanto. Pero esto podría sorprenderte: los padres que trabajan a tiempo parcial o se quedan en casa en realidad tienen más probabilidades de sufrir burnout que los que trabajan a tiempo completo (1).
Estos padres suelen pasar más tiempo con sus hijos y asumen más responsabilidades parentales, lo que significa que están más expuestos a los factores estresantes del cuidado de los niños y menos expuestos a las recompensas del trabajo, la compañía de amigos o la independencia financiera. Por lo tanto, es más probable que su equilibrio de factores estresantes y recursos esté desequilibrado y su riesgo de desarrollar parental burnout aumenta.
Conclusión
El síndrome de burnout parental no encaja perfectamente en una categoría: no existe un único «tipo» de padre o madre que siente burnout ni un factor de riesgo específico que lo provoque. Cualquier padre o madre puede experimentarlo si se enfrenta a más estrés del que puede afrontar con los recursos de los que dispone. No se trata de un fallo personal.
¿La buena noticia? El burnout parental se puede controlar. Al abordar el equilibrio entre los factores estresantes y los recursos, las investigaciones demuestran que los síntomas del síndrome de burnout parental pueden mejorar, junto con los niveles de hormonas del estrés asociados (7). Por lo tanto, si te sientes agotado y abrumado, no dudes en confiar en un amigo, un familiar o un profesional y obtener el apoyo que necesita para poder volver a disfrutar de la vida familiar.
Sobre la Autora

La Dra. Katy Hill es una psicóloga clínica con más de 20 años de experiencia trabajando en una variedad de diferentes departamentos de psicología del NHS y de diferentes universidades. Fue la primera psicóloga clínica del Reino Unido en obtener el título de practicante certificada en burnout parental con el Training Institute of Parental Burnout en 2022. Como madre de tres hijos, a la Dra. Katy le apasiona ayudar a los padres a reducir sus niveles de estrés, manejar emociones difíciles y mejorar las relaciones con sus hijos y con ellos mismos. Puedes encontrarla en www.drkatyhill.com o en Instagram @theparentalstresspsychologist.
Referencias
(1) Mikolajczak, M., Aunola, K., Sorkkila, M., & Roskam, I. (2023). 15 years of parental burnout research: Systematic review and agenda. Current Directions in Psychological Science, 32(4), 276-283.https://doi.org/10.1177/09637214221142777
(2) Roskam, I., & Mikolajczak, M. (2021). The slippery slope of parental exhaustion: A process model of parental burnout. Journal of Applied Developmental Psychology, 77, 101354.https://doi.org/10.1016/j.appdev.2021.101354
(3) Roskam, I., & Mikolajczak, M. (2020). Gender differences in the nature, antecedents and consequences of parental burnout. Sex Roles, 83(7), 485-498. https://doi.org/10.1007/s11199-020-01121-5
(4) Hays, S. (1998). The fallacious assumptions and unrealistic prescriptions of attachment theory: A comment on» Parents’ Socioemotional Investment in Children». Journal of Marriage and Family, 60(3), 782-790. https://doi.org/10.2307/353546
(5) Lebert-Charron, A., Dorard, G., Wendland, J., & Boujut, E. (2021). Who are and are not the burnout moms? A cluster analysis study of French-speaking mothers. Journal of Affective Disorders Reports, 4, 100091. https://doi.org/10.1016/j.jadr.2021.100091
(6) Mikolajczak, M., Brianda, M. E., Avalosse, H., & Roskam, I. (2018). Consequences of parental burnout: Its specific effect on child neglect and violence. Child abuse & neglect, 80, 134-145.https://doi.org/10.1016/j.chiabu.2018.03.025
(7) Brianda, M. E., Roskam, I., & Mikolajczak, M. (2020). Hair cortisol concentration as a biomarker of parental burnout. Psychoneuroendocrinology, 117, 104681.https://doi.org/10.1016/j.psyneuen.2020.104681
El burnout parental (o agotamiento parental) no es el estrés parental “típico”. Sentir estrés es “normal”, común e incluso necesario.
El burnout parental es algo más. Sucede cuando el estrés parental impide a los padres afrontar la situación. Cuando los padres carecen de los recursos necesarios para manejar sus demandas parentales, pueden desarrollar burnout parental.
Se Caracteriza por Tres Características Principales:
- Agotamiento intenso: físico, emocional o ambos.
- Sentirse emocionalmente distante del hijo.
- Sentirse dudoso de la propia capacidad para ser un buen padre. Los padres se sienten agotados solo de pensar en su papel como padres. Como resultado, los padres se distancian gradualmente de sus hijos. Se involucran cada vez menos y al final sus interacciones se limitan a la logística y lo funcional. En consecuencia, los padres comienzan a sentir que no son buenos padres y su relación con sus hijos se daña.
Todos podemos experimentar estos síntomas en algún momento. Pero cuando un padre está quemado, los experimenta con frecuencia e intensidad.
¿Cuál Es la Diferencia Entre el Burnout Parental y la Depresión?
El agotamiento parental y la depresión pueden parecer bastante similares, pero son diferentes.
El agotamiento parental es específico del ámbito de la crianza de los hijos. Te sientes agotado cuando estás con tus hijos. No disfrutas estando con ellos. Te resulta difícil lidiar con todo lo que tiene que ver con los niños. En cambio, te sientes totalmente bien en el trabajo, disfrutas pasando tiempo con tus amigos y disfrutas de cualquier pasatiempo que puedas tener.
La depresión es más global. Lo abarca todo. Te sientes deprimido. Te sientes cansado. Te sientes desinteresado en todos los aspectos de tu vida.

¿Cuántos Padres Sufren Burnout Parental?
La investigación sobre el agotamiento parental es bastante reciente.
Los estudios realizados en 42 países muestran que alrededor del 5 % de los padres sufren agotamiento parental. En el mundo occidental, esta cifra asciende al 8 %. Esto supone aproximadamente un padre por aula.
El agotamiento parental es más común en Europa y Estados Unidos. Esto se debe probablemente a que estos países son muy individualistas y a que la crianza de los hijos se ha vuelto cada vez más exigente en los últimos 50 años.
Los padres de niños neurodivergentes tienen más probabilidades de sufrir agotamiento parental.
Tanto las madres como los padres pueden sufrir agotamiento parental.
¿Quiénes Tienen Más Probabilidades de Sufrir Burnout Parental?
Estos son los padres que tienen más riesgo:
- Aquellos que aspiran a ser padres perfectos.
- Aquellos que tienen dificultades para regular sus emociones y su estrés.
- Los que no cuentan con apoyo emocional o práctico de su coparentalidad o que no tienen una tribu.
- Aquellos que no tienen mucho conocimiento sobre cómo criar a sus hijos.
- Aquellos que tienen hijos con necesidades especiales.
- Aquellos que trabajan a tiempo parcial o no trabajan fuera de casa.
¿Por Qué Es Importante el Burnout Parental?
El burnout parental se ha relacionado con:
- Depresión, adicción y problemas de sueño.
- Pensamientos de huir y suicidarse.
- Abandono y maltrato infantil.
- Riesgo elevado de abandonar el trabajo y disminución de la satisfacción laboral.
- Conflictos en la pareja.
- Reducción de la calidad de vida y la satisfacción vital de los miembros de la familia.
Creo Que Estoy Sufriendo Burnout Parental. ¿Qué Hago?
Si estás pasando por un momento difícil y sospechas que puedes estar sufriendo burnout parental, te recomiendo que consultes a un especialista. Nuestros terapeutas de REC Parenting están aquí para apoyarte. Solo tienes que ponerte en contacto conmigo y organizaremos el apoyo que necesitas. Recuerda que cuidar de tí es cuidar de tu familia.
Un abrazo,
Ana